No
puedo ser la única persona en el mundo que crea que la realización de un ‘Spin
Off’ sobre The Big Bang Theory, aunque más concretamente un ‘Spin Off’ centrado
únicamente en el personaje de Sheldon Cooper, pueda ser del todo una buena
idea. Sin embargo lo veo a diario, los comentarios de las personas – me refiero
al público – parecen increíblemente entusiastas. Lo he visto en redes sociales,
la gente aclamando porque van a ver otras partes de la vida de uno de sus
personajes favoritos y muy pocas personas escépticas. Yo entro en este último
grupo.
No
quiero ser derrotista, me gusta ‘The Big Bang Theory’, es una de las series que
suelo ver más repetidamente que otras (‘TNT y ’NEOX’ tienen la culpa de eso, y ‘NETFLIX’),
pero desde el momento en que escuché que se haría un ‘Spin Off’ sobre la
infancia de Sheldon tuve que sentarme un momento y procesar esa información. En
serio. Lo único que venía a mi cabeza es lo mal que tiene que estar la
industria (Y no comparto la opinión de que Hollywood o la televisión está sin
ideas, sino más bien necesitan algo seguro que la gente vea, independientemente
de la calidad del mismo, y el cine independiente nos ha demostrado lo poco
receptivo que es el gran público con las cosas demasiado nuevas o poco ancladas
en la cotidianidad) y el público para querer ver algo así.

