No
sé muy bien quién empezó con eso de que Ben Affleck es un mal actor. Obviamente
alguien tiene que haber tirado la primera piedra para que la bola de nieve se
hiciese tan grande. Se ha convertido prácticamente en una falacia, y su carrera
como director (Paralela a la de actor) no ha hecho más que corroborar que no es
un pésimo actor, ni mucho menos. Desde la elección de Ben Affleck, como Batman,
hace casi una semana, he tenido reiteradas conversaciones y ‘discusiones’ con
muchas personas sobre la calidad interpretativa del señor Affleck, algo que me
ha hecho pensar en él y querer detenerme en su defensa; y he llegado a una
agradable y concisa reflexión, además: Ben
Affleck no sólo no es un mal actor, sino que es un gran actor. Y procedo a
explicarme.
